Perdía en su casa, pero no se dejó estar y terminó con un empate que no alegró, pero salvó de hacer un papelón. Anoche, Blooming igualó a un gol (1-1) con River Plate en el estadio Ramón Aguilera Costas, de Santa Cruz de la Sierra, en partido válido para la primera fecha del grupo H de la Copa Sudamericana. El jueves 16 desde las 20:30, el club cruceño visitará al brasileño Bragantino.
Desde el minuto cinco el plantel argentino jugó con un hombre menos por la expulsión de Lucas Martínez Quarta, por una falta descalificadora. Ante la salida del futbolista el técnico Eduardo Coudet hizo una rápida lectura del juego y movió sus fichas, dispuso el ingreso de Germán Pezzella para sustituir a Ian Subiabre.
Disputa
La diferencia numérica no fue óbice para la visita, aunque tuvo que aguantar dos llegadas de peligro del plantel local, a los 35 minutos, Fabricio Bustos observó a Sebastián Driussi habilitado, le pasó la pelota y el delantero convirtió la apertura del marcador.
Para la segunda etapa, el técnico Mauricio Soria también introdujo cambios y los ataques del local fueron más frecuentes, pero el arquero Santiago Beltrán impidió el empate hasta el minuto 53, cuando Anthony Vásquez estuvo atento para igualar el marcador.
Fue una noche para el recuerdo, pues las más de 25 mil personas no olvidarán el impresionante recibimiento al plantel cruceño, que ingresó al campo de juego en medio de cánticos, banderas celestes, papeles, carteles, juegos artificiales y gritos ensordecedores que sorprendieron a quienes llegaron del exterior para ver el encuentro.
Pero también estuvieron presentes los hinchas del club argentino, con carteles largos, las poleras rojas y blancas dejaron en evidencia de que se trató de una fiesta de fútbol.
Fue una fiesta deportiva que no tuvo el final que los blooministas esperaban. El empate supo a poco.
Más datos
Los cambios tácticos de ambos equipos –la entrada de Juan Cruz Meza y Gonzalo Montiel en River, y César Menacho y Auli Oliveros en Blooming– aportaron frescura y tensión, manteniendo un ir y venir constante de saques de banda, tiros de esquina y remates desviados. Faltas, tarjetas amarillas y la intervención permanente del VAR fueron parte de la dinámica, haciendo que cada minuto contara y cada acción resultara decisiva, según ABI.
Al final, el empate 1-1 reflejó la intensidad, el coraje y la capacidad de resistencia de ambos equipos. Para Blooming, el punto tuvo sabor a triunfo, un reconocimiento a su espíritu combativo y a la defensa heroica que sostuvo hasta el último suspiro, de acuerdo con la misma agencia.
Para River Plate, fue un resultado que confirma su solidez defensiva pese a la expulsión temprana, pero que deja la sensación de que, en noches así, no siempre gana el más grande, sino el que más resiste.
En la segunda fecha de la Copa Sudamericana, Blooming visitará a Bragantino de Brasil, el próximo 16 de abril.














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